o ha sido un mal tiempo para ser banquero. Al menos no en América Latina. Pese a la crisis originada en Wall Street, que fue la mayor destrucción de valor financiero de las últimos décadas, y una profunda recesión en las principales economías del mundo, los banqueros latinoamericanos miran cómodamente el fenómeno por el espejo retrovisor.
A pesar de la recesión, los bancos mexicanos siguieron siendo rentables. La crisis de 1995 les enseñó a gestionar mejor sus carteras. Pero otra cosa es crecer.
Viendo en la crisis una oportunidad, Banco do Brasil supera a Itaú Unibanco y retoma el liderazgo en el ránking de los mayores bancos latinoamericanos de AméricaEconomía.
Los bancos latinoamericanos empiezan a tomar en serio el financiamiento de proyectos sustentables, aunque aún son casos excepcionales.