No obstante, gracias a la buena cantidad de información recolectada y tras un proceso de homologación pudimos determinar la lista de las 15 mejores universidades del Perú, un ránking que se obtuvo a partir de una combinación de variables que permiten acercarse a un modelo integral. Este se desglosa en tres indicadores: tamaño, que considera las cantidades de carreras, alumnos, profesores y profesores por alumno; fortaleza institucional, que considera los niveles de internacionalización de sus profesores, alumnos y convenios; la selectividad de los procesos de admisión, considerando las pruebas y etapas que un postulante debe cumplir para ingresar y el desarrollo de investigación cientÃfica, medida fundamentalmente por su producción de papers de la base de datos JSTOR; y prestigio, que considera las variables de recomendabilidad, empleabilidad, poder de marca (a partir de la encuesta a headhunters) y el posicionamiento de cada universidad en el mercado (encuesta a lectores).
Esta lista de 15 va complementada por ocho subránkings que -a partir de preguntas especÃficas en las encuestas a headhunters y lectores- mide el prestigio de las distintas universidades en las carreras de Administración, Arquitectura, Contabilidad, Derecho, EconomÃa, IngenierÃa Civil, IngenierÃa Industrial y PsicologÃa. Datos relevantes, si se considera que en el proceso de decisión de los postulantes pesa más el prestigio de la facultad o la carrera en cuestión que la universidad que la imparte.
El primer tercio de la tabla lo encabeza la Pontificia Universidad Católica del Perú, una de las pocas que entregaron datos a través del cuestionario. Un liderazgo que se ve refrendado no sólo por sus datos básicos y la percepción general, sino también en indicadores de reputación institucional que duplican a los de quien le sigue en ese Ãndice. También por estar siempre entre los tres primeros lugares en los subránkings por carrera, siendo la primera en Derecho, IngenierÃa Industrial y PsicologÃa.
En el segundo lugar está la Universidad del PacÃfico, una pequeña casa de estudios de sólo cinco carreras y 2.500 alumnos, cuyo foco está dado por profesiones asociadas al mundo de la gestión. AsÃ, esta universidad logra encabezar los subránkings de Administración, Contabilidad y EconomÃa. Un caso similar a la Universidad de Lima, en la tercera posición, que con solo nueve carreras, alcanza tres segundos lugares en los subránkings: Administración, Derecho e IngenierÃa Industrial. Esta universidad, junto con la Católica, son, además, las que obtienen mejor reconocimiento del mercado, a juzgar por los indicadores compuestos por las encuestas.
Por su parte, la centenaria Universidad de San Marcos, la más antigua de América (fundada en 1551), ocupa el cuarto lugar en la tabla general, y el primero si se considera solo las públicas. AsÃ, pese a una percepción general que apunta a que esta casa de estudios se ha anquilosado en las últimas décadas, lo que se refleja en las escasas menciones que tiene por parte de headhunters y lectores, sigue siendo la de mayores niveles de selectividad e investigación del sistema. Sin duda una brecha que merece análisis, aún más si consideramos que igualmente es de las más reconocidas en las carreras de PsicologÃa (2°) y Derecho (3°).
Cerrando el primer tramo, está la Universidad Nacional de IngenierÃa, la cual, pese a su especialización en ese tipo de disciplinas, imparte 25 carreras, logrando ser considerada la mejor en IngenierÃa Civil, la segunda en Arquitectura y la tercera en IngenierÃa Industrial.
Luego de estas cinco casas de estudio viene un conjunto de diez buenas universidades, las que, sin contar la Universidad de Piura (7°) y la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (10°), poseen Ãndices de reconocimiento bajos en el mercado, al menos en el subconjunto de la sociedad peruana representado por headhunters y lectores de una revista de negocios.
Otro caso interesante es el de la Universidad ESAN, creada como tal en 2003, pero con una mayor tradición como escuela de negocios de postgrado, la que con sólo ocho carreras de pregrado, ha alcanzado notoriedad en Administración (4°) y Contabilidad (7°).
¿Conclusiones? En el Perú no basta desarrollar una buena universidad en sentido integral, estando su renombre a merced de la capacidad de desarrollar carreras potentes, cuya suma agregada termina por darle prestigio a la casa de estudios. En la contracara, las universidades prestigiosas, salvo tal vez en el caso de la Universidad Católica, no son capaces de traspasar su prestigio a todas las carreras.