LLamado al orden

Una buena noticia y una mala. La buena; el sistema universitario peruano crece velozmente, ampliando la educación superior a niveles históricos. La mala; este crecimiento está cruzado por una desregulación y carencias institucionales que hacen del sistema un caos. De ahí la necesidad de este ránking.
AméricaEconomía Intelligence

Enero de 2011. Lima o cualquier gran ciudad del Perú. Se inicia la frenética carrera de las universidades por capturar postulantes, y las calles y medios de comunicación se llenan de ofertas como si se tratase de una campaña presidencial.

Frente al bombardeo de ofertas a los postulantes, a los padres de familia no les queda más que hacer un acto de fe en las promesas de las casas de estudios, apostar por la intuición respecto a qué universidad es mejor, según la carrera elegida, y ajustar eso a las posibilidades del bolsillo.

El resultado: un mercado con una demanda desorientada y una oferta tan amplia como desorganizada, capaz de marear a cualquiera. La razón: un sistema universitario que empieza a vivir los desordenes propios de un crecimiento explosivo que hizo que en 20 años pasara de cerca de 50 de casas de estudios hasta componer hoy más de 100, con cerca 200 carreras cursadas por más de 650.000 matriculados, en todos los departamentos del Perú. Todo ello, sin prácticamente ninguna regulación que permita medir la calidad de esa amplia oferta.

"¿Qué pasaría si la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) estuviera dirigida por los mismos bancos?" se pregunta Carmen Rosa Graham, miembro del Directorio de Química Suiza e Interbank, y ex rectora de la Universidad del Pacífico. "Eso es lo que ocurre en el caso de las universidades. Por eso es inaceptable que sean las universidades las que se regulen a sí mismas", se responde.

Una autorregulación que a todas luces no funciona, a juzgar por el back stage de este ránking. Al empezar, el equipo investigador envió un cuestionario a cerca de 60 universidades con una serie de preguntas relevantes, útiles para medir la calidad docente y del alumnado, investigación, vida de campus, vinculación con la comunidad, sistema de becas, infraestructura e internacionalización. El resultado: solo ocho casas de estudios respondieron (ver cuadro de la fama), lo que echó por tierra este esfuerzo inicial.

Al final, y frente a la necesidad de aportar a la claridad del mercado de oferta de pregrado, AméricaEconomía decidió hacer sendas encuestas a 1.034 lectores peruanos y a 84 headhunters, para iniciar la tarea de desmadejar la información básica que permita conocer la calidad de las universidades del Perú. Los datos de las universidades que no enviaron información fueron estimados a partir de la última data que posee la Asamblea Nacional de Rectores para el año 2007 y otras fuentes parciales, como los sitios web de estas casas de estudios. En 2011 volveremos a la carga.

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