
La crisis global asustó a las compañías más globales de la región. No obstante, a medida que se disipa la polvareda, se ven buenos resultados: un mejor posicionamiento global frente a sus competidores y un alto potencial para seguir internacionalizándose.
Si bien América Latina era para el mercado financiero una prioridad baja o mediana, hoy piensan que la región es prioritaria en algunas categorías industriales.
Hubo un conjunto de economías que empujaron hacia arriba el rendimiento general de las multilatinas.