Brazil Inc.

Recursos naturales, escala, capital humano. Las grandes empresas brasileñas están sacando partido de sus ventajas comparativas.

Cuando se observa el perfil productivo de un país, para bien y para mal, se responsabiliza al gobierno en curso. Pocos subsidios (o muchos), políticas públicas mal diseñadas, estructuras tributarias distorsivas, usted elija.

En el caso de Brasil, la indiscutida vedette de los mercados financieros, el tema de todas las tesis, el eje de todas las conversaciones sobre el escenario geopolítico regional, basta una mirada a sus grandes empresas para desechar esta aproximación.

Petrobras, Vale, Odebrecht no se improvisan. Escala del mercado interno, sí, pero también una dotación de capital humano que ha permitido gerenciar estas empresas de manera agresiva. Son aspectos estructurales. Brasil fue durante años un país con un futuro eterno, blindado y aislado del mundo y que vivía por debajo de su potencial. Hoy es un país que se posiciona en la escena global gracias a que tiene una combinación sorprendente de recursos naturales y humanos, un parque tecnológico y capital para competir en grandes ligas.

A nivel de escala sectorial, las mayores facturaciones corresponden a petróleo/gas (US$ 214.948 millones) y telecomunicaciones (US$ 80.604 millones).

Hace dos décadas nadie daba mucho por la agroindustria brasileña. Hoy es un sector que facturó US$ 52.961 millones en 2010. Ahí está JBS Friboi, la gran potencia mundial en carnes.

Las 500 por pais