Ránking
Multilatinas 2016

La mirada sigue afuera

En un paisaje regional complicado, las multilatinas desaceleran su expansión, pero no pierden el norte, al punto que las brasileñas crecen más fuera de su país, mientras que las colombianas se asientan.

Por Andrés Almeida, AméricaEconomía Intelligence

Una de las ventajas de ser una empresa multilatina era que eso implicaba, con toda seguridad, ir creciendo más rápido que otras empresas presentes en la región. Entre 2002 y 2013, por ejemplo, las multilatinas presentes en el ránking de las 500 Mayores Empresas de América Latina crecieron nueve veces, mientras que las que no lo eran solo lo hicieron 2,5 veces. Sin embargo, hoy, en el Ránking Multilatinas 2016 que presentamos a continuación está en entredicho aquella condición. Y es que la desaceleración económica les pegó fuerte: la suma de la facturación de las 100 empresas de capitales latinoamericanos más globales cayó en un 18,8%, al comparar 2016 con 2015. Una cifra muy similar (18,2%) al retroceso registrado por las 500 Mayores Empresas de América Latina, sean multilatinas o no, durante similar periodo.

También cayó el porcentaje de ventas de las multilatinas en el exterior, al representar este año un 41,2% del total, cifra considerablemente menor al 54,3% registrado en la edición anterior. Y este no es un ránking que se ordene por volúmenes de ventas (es un ránking que mide la internacionalización de las empresas), pues permite competir a cualquier multilatina con ventas por sobre la cuota de los US$ 250 millones anuales. Además, pueden entrar y salir de la medición empresas de diverso tamaño, por lo que el dato ilustra el frenazo.

Lecciones de samba

La noticia del año en América Latina en cuanto a las fusiones y adquisiciones fue la compra de la británico-sudafricana SabMiller por parte del consorcio belga-brasileño AB Inbev, de la cual es parte constitutiva la multilatina Ambev (24°). Y si bien en términos operativos la compañía de origen brasileño no controla los activos de lo que solía ser SabMiller (como tampoco maneja el Grupo Modelo de México, adquirido por AB Inbev en 2013, y que sale de este ránking por falta de datos), sí es parte de una estrategia de crecimiento global del megaconsorcio, lo que la llevó a obtener operaciones en siete nuevos países de América Latina y el Caribe, incluyendo a Colombia, con la adquisición de la pequeña Bogotá Beer Company (BBC) en 2015.

No es casualidad que Ambev pertenezca al grupo de empresas que crecen afuera mientras sus mercados de origen se estrechan, como no es casualidad que la compañía sea brasileña. De hecho, es posible encontrar este patrón en varias otras empresas de Brasil en diversos sectores: Votorantim (31°), que aliada con el peruano Grupo Gloria acaba de comprar en el Perú la empresa Cementos Otorongo, de capitales portugueses; Weg (33°), Natura (68°), Cía. Siderúrgica Nacional (78°), y TOTVS (98°), las que tienen también en común el hecho de haber subido o entrado en el ránking.

Y es que, al parecer, al fin las empresas brasileñas (o más bien algunas) comprendieron que la internacionalización no es solo echar carbón a la máquina de exportaciones cuando Brasil anda lento o hacia atrás, como ahora.

La lección es clara: considerando a aquellas empresas de este ránking que tienen datos de porcentajes de venta en el extranjero, las ventas anuales de las brasileñas decrecieron en un 16,7% , mientras que sus ventas en el extranjero decayeron solo en 7,9%, rindiendo mejor que las empresas argentinas y chilenas en este indicador.

Estas mismas empresas brasileñas subieron su cantidad de empleados en el extranjero en 2,5%, mientras que la cantidad de empleados totales cayó en 0,7%.

Colombia, la nueva estrella

Antes fue Chile, hoy es Colombia la vedette de las multilatinas. Y es que mientras las empresas chilenas tienden a frenarse en su movimiento globalizador, cayendo las ventas en el extranjero en mayor proporción que las del mercado local, las colombianas hacen todo lo contrario. Es más, las empresas colombianas son las únicas que en conjunto aumentan sus ventas en el extranjero entre 2014 y 2015.

El factor principal de este dato excepcional está dado por los rendimientos de tres empresas colombianas: ISA (18°), Sura (29°) y Bancolombia (63°). Si bien las empresas financieras de esta lista corta no obtienen resultados visibles en el ordenamiento del ránking, tienen una base para hacerlo en la próxima edición.

El caso de ISA es distinto. Esta empresa de propiedad estatal, con un 30% de participación de privados, se ha ido convirtiendo en una multilatina destacada. Primero, porque aumenta su porcentaje de ventas en el extranjero en 16,8%; segundo, por un alto margen neto (13,3%), que respalda la estrategia de crecimiento de la empresa, la que ha logrado en los últimos años acceder a Brasil, Perú, Bolivia, Chile, Argentina y Bermudas, en una industria intensiva en conocimiento y altamente competitiva a nivel internacional, como es el sector eléctrico.

Las empresas chilenas, por su parte, tienden a mantener sus resultados. Y si bien algunas suben hasta 14 puestos (Banmédica, 68°), la tendencia es más bien a mantener posiciones.

Su nombre es Sigma y es de México

Si el alza de ISA sorprende, el de Sigma (7°) es admirable por el simple expediente del crecimiento de sus ventas, en especial las registradas en el extranjero, las que alcanzan un 34,1%, y empujan las ventas generales en un 11,6%. Si bien no aumentó el número de países en los que tiene presencia, sí ha profundizado su permanencia en los que ya está, por ejemplo, a través de la adquisición de la española Campofrío en 2015, hechos que la hacen crecer y ser más global, y hacen que también suba nueve puestos el Grupo Alfa (12°), del cual hace parte, representando el 36,2% de sus ventas.

Y si de alzas pronunciadas se trata, el máximo protagonista es también mexicano: Aeroméxico (34°) sube 22 puestos, principalmente por el aumento del radio de sus operaciones. De tal modo, la aerolínea comenzó a operar en cinco nuevos destinos en América Latina (Ecuador, República Dominicana, Nicaragua, Panamá y Guatemala) y en Holanda..., y eso que dejó de volar a Cuba y Venezuela.

Dos ejemplos que muestran cómo México va tomando posiciones de avanzada en las multilatinas, tal vez reemplazando a Brasil. Al menos en la comparación de ránking a ránking se registra que las multilatinas brasileñas pasan de 32 a 30, mientras que las mexicanas pasan de 25 a 26. Y así se estrecha la brecha.

Brújulas en su sitio

Si bien todos los indicadores generales de globalización que observa el ránking disminuyen, el de empleados en el extranjero de las 100 empresas de 2016 registra un aumento de 1,2%. Una interesante señal, que da cuenta de que las multilatinas creen en sus estrategias de expansión y apuestan, al menos, por mantener la presencia internacional que tienen. Y hacen bien, pues si se compara la variación de las ventas generales con las que se producen en el extranjero de las 100 empresas de esta edición (no de ránking a ránking), considerando los años 2015 y 2014, la diferencia es significativa: mientras las ventas generales caen 12,7%, las ventas en el extranjero caen solo en 8,3%. Y quienes apuestan a crecer fuera tienen mejores resultados. Si se toma el conjunto de aquellas empresas que crecieron en ventas en el extranjero, pero decrecieron en sus mercados locales, se observa que sus rentabilidades son –en promedio– más altas que el conjunto de las 100 (7,7% contra 2,2% de margen neto promedio).

Ese subconjunto, además, escala posiciones más rápido en el ránking, pues sus apuestas por el exterior los lleva –con mayor frecuencia que en general del ránking y pese a la baja de las ventas agregadas– a apostar por nuevos territorios.