Introducción: Saudade

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 Durante los últimos años este ránking no hacía sino describir el alza rutilante de las ciudades brasileñas. A días del Mundial, las noticias que trae esta medición son otras.
R. Sotomayor y A. Almeida,
AméricaEconomía Intelligence

Pasaron los tiempos en que Brasil era la vedette de la economía mundial. Durante ese entonces, el gigante latinoamericano conquistó la atención de todos, consiguiendo, entre otras cosas, organizar el Mundial de Fútbol de este año. Un momento ideal para exhibir los progresos en competitividad de sus ciudades, las que durante los últimos cinco años no hicieron sino –en términos generales– subir y seguir subiendo.

Sin embargo, las ciudades brasileñas no llegan solamente al Mundial con algunos retrasos en sus obras y problemas de infraestructura. El Ránking de las Mejores Ciudades de América Latina de 2014 revela que las urbes de Brasil también están retrocediendo en competitividad en relación a sus pares latinoamericanas.

La parte fácil de la explicación es que las ciudades brasileñas se han visto afectadas en general por la desaceleración económica de Brasil. Esto impacta en la dimensión Marco y Dinamismo Económico, la más pesada estadísticamente del ICUR (Índice de Competitividad Urbana), por lo que cada punto perdido tiene un impacto mayor en el resultado final. Esto, en el entendido que esa desaceleración brasileña es comparativamente más significativa de lo que pasa con buena parte del resto de los países latinoamericanos.

Sin embargo, es en aspectos menos generales donde las ciudades brasileñas experimentan las mayores bajas. Más concretamente, la caída más sensible corresponde a la dimensión de Servicios a Ejecutivos, en tanto la medición de costo y calidad de vida de este año revela que –en general– Brasil es más caro y peligroso que muchos otros países latinoamericanos. Estas bajas son particularmente aguzadas en los casos de las grandes ciudades; São Paulo (4°) y Rio de Janeiro (8°), y las ciudades del sur de Brasil: Porto Alegre (25°) y Curitiba (23°).

También la dimensión de análisis de Capital Humano no trae buenas noticias para las ciudades brasileñas. Éstas se vieron perjudicadas por una medición más compleja y exhaustiva de las capacidades investigativas de las universidades de las distintas ciudades del ránking. Este año se consideró un nuevo indicador de impacto de las investigaciones avaladas en revistas indexadas ISI, a diferencia del año pasado, cuando sólo se consideró la presencia de esas universidades entre las 2.000 listadas por SCimago, referente mundial que mide la influencia de los journals académicos. Algo similar ocurre con Webometrics. Si el año pasado se consideraba solamente la presencia de Campinas (26°).

Por si fuera poco, la nueva para 2014 del Índice de Desempeño Ambiental, de Yale muestra que Brasil obtiene rendimientos inferiores en relación a 2010, la última vez que se midió y cuya información ha servido de traza para este ránking desde entonces. Un factor coadyuvante para el tropiezo brasileño.

Miami en alza

Unos bajan, otros suben. Así es la ley. Y este año las buenas noticias corren a cuenta de Miami, considerada en esta medición –sin purismos geográficos– como parte de América Latina, dado el volumen de negocios regionales que se hacen desde la capital económica y financiera del Estado de Florida, en Estados Unidos. Miami tiene razones para celebrar, no sólo porque se mantiene en el número uno, sino porque agranda sus brechas con sus más cercanos competidores. Si en 2013 estaba a 11 puntos de su escolta (São Paulo), este año está a 14 (Santiago).

No es casualidad, desde este punto de vista, que Miami suba justamente donde São Paulo baja o se estanca. De hecho se producen ensanchamientos de brechas en las ya mencionadas dimensiones de Servicios a Ejecutivos y Capital Humano. En términos cuantitativos, esto quiere decir que los resultados brutos de Miami y que le valen obtener puntuaciones máximas (100) en distintas variables del ránking, aumentan su distancia respecto de las ciudades que le siguen.

Otro efecto de la mayor brecha entre Miami y São Paulo es que la capital chilena, Santiago, se cuela en la segunda posición sin hacer ni dejar de hacer mucho, al igual que la Ciudad de México, que escala al tercer puesto.

Eso sí, los buenos resultados de Miami no sólo se explican por las dimensiones ya contrastadas. Miami –al igual que San Juan de Puerto Rico– se ve directamente beneficiada por la recuperación económica de Estados Unidos, un movimiento que se esperaba desde hace cinco años y que no sucedía, pues Miami no podía sacar ventaja en Marco y Dinamismo Económico al estar compitiendo contra ciudades sudamericanas vibrantes y con el pie en el acelerador.

Se esperaba que la reactivación estadounidense impactara positivamente a las ciudades mexicanas y centroamericanas. Sin embargo, esto no alcanzó a registrarse en este ránking 2014, ya sea porque los datos tienen desfases de uno o dos años o porque ni México ni Centroamérica muestran indicadores de crecimiento económico acoplados a la recuperación económica de Estados Unidos.

Ciudad de México, Guadalajara (18°) y Santo Domingo (34°) suben un puesto, pero Monterrey (15°) y San José (12°) bajan otro. Tijuana (27°) y San Juan (13°) suben dos lugares y Ciudad de Guatemala (39°) tres lugares, pero Tegucigalpa (49°), y en especial San Salvador (45°), bajan varias posiciones. Ciudad de Panamá (5°) y Managua (40°) se mantienen.

La pregunta obvia para el próximo año es si veremos a estas ciudades subiéndose al vagón de una economía más expansiva en el gran vecino del Norte.

Los ojos miran a…

Entre las alzas más relevantes del ránking destaca el caso de Bogotá. Desde 2010 hasta 2013, la capital de Colombia se estacionó en el 8° puesto, siendo este año el del despegue: Bogotá salta al 6° puesto, el mejor que haya tenido en la historia de este ránking, desplazando nada menos que a Buenos Aires al 7°.

El expediente de este logro pasa por mejoras significativas en el Poder de Marca, Capital Humano y particularmente en Infraestructura. En especial, porque al fin Bogotá, y las ciudades colombianas en general, empiezan a remontar las desventajas competitivas que tienen en esta dimensión de análisis, lo que se reconoce a nivel país en la medición de competitividad del World Economic Forum, una de las fuentes de este estudio. Bogotá y Cartagena (24°) aumentaron los destinos internacionales de sus aeropuertos, pasando -en el caso de la capital- de 35 a 39 en un año.

En términos generales lo que pasó con Bogotá aplica para el general de las ciudades colombianas, las que muestran alzas considerables. De tal modo, la sorprendente Medellín, que acaba de ser sede del World Urban Forum, pasa del 20° al 17°, y Barranquilla, del 33° al 31°. Cartagena se mantiene sólidamente en el 24°, siendo una de las 10 ciudades que aumentan este 2014 su competitividad frente a Miami. La excepción que confirma la regla es Cali, que pasó del 27° al 29°. La tercera ciudad de Colombia por peso económico vio cómo en 2013 fue sobrepasada por Cartagena; este año Barranquilla le pisa los talones. El retroceso en el ránking de la capital del Valle del Cauca se explica por el bajo crecimiento de su PIB, sus altas tasas de desempleo (13,5%) y por el hecho de no beneficiarse del alza general de la dimensión Poder de Marca, como ocurre con sus congéneres.

El caso de las ciudades ecuatorianas es también notable. Quito es la que más posiciones sube, pasando del 34° al 28°, mientras que Guayaquil (36°) acorta la brecha en relación a Miami. Ambas ciudades se ven beneficiadas por el rápido crecimiento económico de Ecuador, y el mejoramiento general en Capital Humano e Infraestructura, medidas por el World Economic Forum. En el caso de la capital ecuatoriana, además se observan mejoras a causa del pleno funcionamiento del nuevo aeropuerto Mariscal Sucre, pasando, por ejemplo, de 12 destinos internacionales a 26 entre 2013 y 2014.

En el caso de las ciudades bolivianas, los logros son menos visibles, pero no necesariamente menos meritorios. Esto, porque tanto La Paz (47°) como Santa Cruz (48°) pierden tres posiciones, pero lo hacen por una razón que poco tiene que ver con su competitividad: es el hecho que se integran tres nuevas ciudades a este ránking que se colocan por encima de las ciudades bolivianas, haciéndolas caer. En cuanto a la competitividad misma, La Paz y Santa Cruz son de las pocas ciudades latinoamericanas que estrechan su brecha en relación a Miami. Esto porque Bolivia mejora por el mismo expediente que lo hace Ecuador: crecimiento y mejoras en los resultados nacionales de competitividad. En el caso de La Paz, además, se produce un alza en su Poder de Marca.

Nuevos en el barrio

Este ránking evaluó un total de 50 ciudades, cuatro más que en 2013. Las brasileñas Cuiabá (42°) y Natal (46°) fueron integradas justamente para considerar todas las ciudades que serán sede del Mundial. Chile y Perú integraron una tercera ciudad a la medición.

En el primer caso, el conurbano Concepción – Talcahuano (16°) se une a Valparaíso – Viña del Mar (11°) como las ciudades chilenas no capitales presentes en el ránking. Lo que el análisis arroja para ellas es que presentan una muy buen aperformance en cuanto a su potencial de negocios internacionales, en tanto se ven beneficiadas por la estabilidad y los grados de relativo desarrollo de Chile. Sin embargo, no necesariamente sobresalen por su capacidad actual de atraer nuevos negocios, pues sigue siendo baja

la presencia de grandes corporaciones en dichas ciudades. Por ejemplo, en ninguna de ellas hay presencia de los bancos de inversión internacionales, y hay un solo hotel de cadena internacional (en Viña del Mar).

Parte de la explicación de esta anomalía presente en las ciudades chilenas está en que este ránking no mide los niveles de centralismo de las capitales económicas, que suelen dejar anémicas de recursos y capacidades al resto de las ciudades de su país. Es la acusación que normalmente recibe Santiago de parte del resto de las ciudades chilenas.

La anterior es una explicación perfectamente aplicable a Perú. De igual modo que Arequipa (30°), Trujillo (43°), la nueva ciudad peruana en la medición, se beneficia de los indicadores generales de su país, algo que se mide en este ránking, pero también le perjudica el alto centralismo de Lima (9°), algo que no se mide.

Lima se mantuvo en una firme posición de competitividad. Su pie más firme se encuentra en su dinamismo económico, que ha hecho de la capital peruana un vibrante centro de negocios, pero la mejor noticia corre por su Poder de Marca.

Sin embargo, algo que no podemos obviar es que nuestras ciudades, cuál más, cuál menos, siguen al debe en aspectos clave como infraestructura y capital humano. Mejoramos, qué duda cabe, pero seguimos en el sector de países de ingreso medio caracterizados por graves carencias, segregación territorial y servicios públicos que gravan al ciudadano de estrés y frustración. La lección de las ciudades brasileñas en este sentido es clara: en vísperas de la fiesta del Mundial, el ánimo no es precisamente expansivo, pues las prioridades parecen invertidas.

Con todo hay motivos de optimismo. Los gobiernos locales entran de a poco en la lógica del urbanismo (ver columnas de opinión de expertos convocados por AméricaEconomía para este especial), entendiendo que la ciudad que no integra ni planifica jamás será competitiva.

 

 

Con la participación de
Juan Carlos Santa Cruz

 

Revise las ediciones anteriores del Ránking: 2013 - 2012 - 2011 2010
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