Polos con futuro

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Arequipa subió un puesto en el ránking, mientras que Trujillo debuta este año en el lugar 43. Ambas ciudades son las dos urbes más importantes después de Lima y comparten un fuerte crecimiento con grandes retos en materia de infraestructura.
Hugo Flores, Lima

En América Latina existen dos tipos de países: centralizados y descentralizados. Colombia, México o Brasil pertenecen al primer grupo, y el resto, al primero. Cada modelo tiene ventajas y desventajas, pero en el caso de un país como Perú, de ingreso medio y territorio extenso, aunque no continental, la centralización de la actividad económica y de las decisiones políticas en Lima implica no pocos desafíos.

Es lo que enfrentan hoy Trujillo y Arequipa, capitales de La Libertad y Arequipa, respectivamente, que desempeñan hoy el rol de motores de cola en la dinámica economía peruana.

“Arequipa y La Libertad han tenido un crecimiento sostenido en los últimos 10 años. Se han convertido en la segunda y tercera región de mayor crecimiento en el Perú y las más dinámicas a nivel nacional”, comenta Fernando Núñez, socio de EY. Según el especialista, ambas regiones contribuyen con aproximadamente el 6% y el 5% del PIB nacional, respectivamente. “Esto significa aproximadamente US$11.250 millones en Arequipa y US$ 9.464 millones en La Libertad durante el 2013. Del periodo 2002 al 2013 Arequipa tuvo un crecimiento del PIB acumulado de 137%, mientras que La Libertad acumuló un 130% de crecimiento”, indica Núñez.

Ambas urbes son, además, epicentros de los principales servicios privados y públicos de esos departamentos. De acuerdo a los expertos, el dinamismo económico y empresarial de las dos ciudades ha sido el combustible para posicionar a sus regiones como piezas fundamentales del crecimiento del país.

CON LUZ PROPIA

Oficialmente, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) no mide el crecimiento de las ciudades sino sólo el de las regiones. No obstante, tanto autoridades como algunos académicos coinciden en que el PIB de Arequipa y Trujillo ha crecido en promedio entre 5% a 6,5% en los últimos años. Hay otras cifras que ilustran también las buenas condiciones de ambas ciudades. “Trujillo es una ciudad que ha crecido por encima de Lima en términos económicos. Tiene una Población Económicamente Activa (PEA) de 250.000 personas y un ingreso promedio per cápita mensual de US$ 321”, comenta Jorge Guillén, catedrático de ESAN. Arequipa, por su parte, es una metrópoli un poco más dinámica que Trujillo. Se calcula que la denominada Ciudad Blanca tiene un ingreso per cápita que bordea los US$ 357.

Si bien ambas ciudades han sido importantes para el país por muchos años, según Jorge Guillén, la actividad empresarial empezó a dinamizarse entre los años 2003 y 2004. “Algunos ven a las carencias como grandes oportunidades, ello explica el crecimiento de las inversiones en cada ciudad. Hay actividades de arrastre, como la minería en Arequipa o la agroindustria en Trujillo, que giran alrededor de cada una de ellas”, explica Mirko Urljevic, catedrático del PAD de la Universidad de Piura. Para Guillén, dichas actividades impulsaron el desarrollo de otros negocios complementarios en las referidas ciudades.

Los negocios que han proliferado en ambas urbes son parecidos y distintos a la vez. El comercio, por ejemplo, es una actividad que se ha desarrollado en ambas capitales. Según el Censo Económico del INEI, en 2008 Trujillo tenía 19.143 establecimientos comerciales y Arequipa, unos 21.441. Estas cifras se mantendrían actualmente. A eso hay que sumarle la llegada del retail moderno. Trujillo posee tres grandes centros comerciales (la mayor cantidad en el norte del país), mientras que Arequipa posee cinco (el mayor número al sur del país). Grandes operadores locales y extranjeros ya tienen presencia en ambas ciudades: Real Plaza (centro comercial), Mall Aventura Plaza (centro comercial), Plaza Vea (supermercado), Tottus (supermercado), Saga Falabella (tienda por departamentos), Ripley (tienda por departamentos), entre otras firmas. Los expertos coinciden en que ambas ciudades concentran buena parte del comercio que se da en esas regiones. Para complementar dicha oferta, los bancos más importantes del país tienen agencias y oficinas grandes en ambas ciudades. Acceder a servicios financieros en esas urbes, por consecuencia, no es complicado.

La demanda y oferta de servicios turísticos en las dos urbes van en aumento. Según la Gerencia de Turismo y Comercio Exterior de La Libertad, en 2013 llegaron 1.650.000 visitantes (buena parte de ellos turistas) a esa región, lo que significó un incremento de 22% respecto a 2012. De acuerdo a esa misma oficina, Trujillo fue una de las ciudades más visitadas, gracias a su atractiva oferta gastronómica y arquitectónica. Arequipa también registró un incremento en su número de visitantes y, por ende, de turistas el año pasado. De acuerdo al gobierno central, Trujillo y Arequipa han también registrado un aumento importante en el rubro de viajes de negocios.

Cada ciudad, sin embargo, tiene sus propias características. Andrés Gatty, economista del Instituto Peruano de Economía, explica que en La Libertad (y por ende en Trujillo) la manufactura es muy importante. “Lácteos, productos agroindustriales, calzado”, indica Gatty. Por ejemplo, Camposol, la firma agroindustrial del Grupo Dyer y un gran empleador a nivel nacional, opera en La Libertad y tiene un impacto directo en la actividad económica de Trujillo. La construcción también tiene un papel importante en dicha ciudad (en especial la de viviendas). Según Gatty, en el caso de la región Arequipa, la minería –encabezada por Cerro Verde, una importante productora de cobre a nivel nacional– tiene un impacto importante en la ciudad.

HORIZONTE METROPOLITANO

Ambas ciudades tienen gran potencial para desarrollar y consolidar diversas actividades. En el caso de Trujillo, dos grandes rubros podrían potenciarse en los siguientes años, según Jorge Guillén de ESAN. Por un lado está el turismo. Para Guillén, la oferta hotelera para turistas en esa ciudad aún es muy reducida (y más aún la dirigida a viajeros de negocios). “Se debe aprovechar la cercanía en las playas”, dice el catedrático. Otro rubro con potencial, según Guillén, es la construcción. “Hay potencial para desarrollar oficinas y establecimientos comerciales. La construcción está concentrada en vivienda actualmente”, dice.

Para el caso de Arequipa, según Mirko Uljevic, los negocios con mayor potencial están vinculados al comercio y a la industria. En ese sentido, el retail, según los expertos, aumentará sus ventas en los siguientes años e incluso se podrían abrir nuevas tiendas, en formatos más pequeños, en esa ciudad. En el caso industrial, el sector textil tiene un intenso potencial de crecimiento. También se daría un fuerte avance en el rubro minero en la región, lo que tendría a su vez un impacto positivo en la ciudad. En el corto plazo, las inversiones que llegarían a ambas ciudades serían mayoritariamente nacionales.

Trujillo y Arequipa, sin embargo, también tienen importantes retos. Uno de los más grandes es la infraestructura, especialmente educativa, lo que incluye potenciar las universidades para atraer talento. Aún se requiere invertir en telecomunicaciones y conectividad de las ciudades con el resto del país.

Otra preocupación, también de carácter nacional, es la inseguridad. Trujillo, en ese sentido, es la urbe que tiene un camino más largo que recorrer, pues se le considera una de las ciudades más violentas del país. “La inseguridad ha evitado que la región y la ciudad hayan crecido a un ritmo mayor”, comenta Jorge Guillén. La infraestructura es el otro gran reto de estas ciudades.

 

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