Urbanismo 2050

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Las ciudades latinoamericanas serán más competitivas dependiendo de la planeación y el diseño urbano.
Elkin Velásquez

VELAZQUEZ

Un modelo urbano sostenible es un modelo de ciudad compacta, conectada, integrada e inclusiva. A juzgar por las dificultades de la mayoría de las ciudades latinoamericanas, nuestro modelo de desarrollo urbano no ha sido sostenible.

Las ciudades latinoamericanas serán más competitivas y crecerán positivamente gracias a la innovación. Esto se dará en las ciudades más compactas, con una densidad sostenible, en las que buena parte del suelo urbano esté dedicado a lo público, a una buena trama urbana y a una mayor conectividad de vías pobladas de transporte colectivo.

Hacer posible esa ciudad depende básicamente de mejorar la planeación y el diseño urbano. También dependerá de cambiar patrones de consumo de nuestra sociedad. En primer lugar, el consumo de medios de movilidad deberá privilegiar diferentes formas de transporte colectivo. Esto, combinado con introducir más usos mixtos del suelo (y acortar las distancias residencia-trabajo), permitirá revertir la tendencia a la congestión crónica. Debemos cambiar el patrón de consumo de autos individuales, propio de sociedades emergentes, o tendremos ciudades que van a perder competitividad, ciudades con altos costos de transacción.

En segundo lugar está el tema de vivienda. En América Latina, a diferencia de otras regiones del mundo, el déficit de vivienda se suele resolver por la vía del acceso a la vivienda propia. En el modelo financiero detrás de las soluciones de vivienda la variable de control de costos suele ser el precio del suelo urbano. Y como el precio del suelo suele ser más barato lejos de los centros de actividades, lejos del trabajo, de las oportunidades, de los servicios básicos, etc., las familias terminan pagando una parte importante de sus ingresos en transporte y generando un impacto mayor en contaminación y externalidades negativas. El resultado suele ser la ciudad segregada. Hoy existen diferentes formas de acceso a la vivienda por ejemplo, subsidios al alquiler e incentivos a la diversidad socioeconómica en los barrios.

Yo soy optimista. Hace 10 años no se discutía que el desarrollo sostenible pasa por la ciudad. Creo que vamos a tener ciudades con nuevos modelos de movilidad, nuevos esquemas de acceso a la vivienda, y eso va a tener impactos positivos en la competitividad urbana, en la innovación, en la reducción de las desigualdades y en la consolidación de clases medias.

También me permite ser optimista que en la región hay una capacidad de aprendizaje. Hace algún tiempo hablábamos con el alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, que en los cinco últimos años ha tenido una visibilidad importante en términos de su capacidad de innovación. “En esto hay que ser muy lúcido y muy humilde”, me dijo. “Lo que Medellín ha hecho no es más que recoger la experiencia acumulada que han desarrollado otras

ciudades en Latinoamérica”. Curitiba en los 80 y 90 creó esquemas de transporte colectivo utilizando buses articulados. Guayaquil y Quito recuperaron espacios públicos. Lo mismo que Salvador de Bahia en Brasil. Bogotá recogió esa experiencia y agregó el tema de cultura ciudadana.

Y luego los alcaldes recientes de Medellín lo que hicieron fue recoger todo ese acumulado y agregar un modelo de “Proyectos Urbanos Integrales” mezclando transporte, espacios públicos, infraestructura social de calidad y cultura ciudadana. También está la alcaldesa de Santiago desarrollando un esquema de equidad espacial, y el de São Paulo con nuevos esquemas de financiamiento del desarrollo urbano y de la movilidad.

El futuro de la ciudad latinoamericana es prometedor. Estará determinado por nuestra capacidad de cambiar patrones de consumo y de introducir temas que tienen alcance a largo plazo, como la planificación. Además, existe una tendencia positiva: los alcaldes se inspiran en sus pares y además tratan de agregar valor. El know-how en desarrollo urbano en Latinoamérica se está tornando un bien común regional. Por todo esto soy optimista.

 

Elkin Velásquez
Director Regional de ONU-Habitat para América Latina y el Caribe,
miembro del Consejo Consultivo de Ciudades de AméricaEconomía.

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