América Móvil: La batalla por la región

El gigante mexicano de las telecomunicaciones consolida sus negocios para competir con fuerza aún mayor por los grandes mercados de la región. Su foco está ahora en Brasil.

Slim ha enfrentado una mayor competencia en México.

Pese a un mal 2009 para la industria de las telecomunicaciones, América Móvil sigue cómodamente afianzada como la mayor compañía de ese sector en América Latina y en el ránking de Las 500 Mayores Empresas de AméricaEconomía sólo es superada por las petroleras estatales de la región.

La empresa perteneciente al magnate Carlos Slim registró un crecimiento de las ventas de 20,9% el año pasado, llegando a facturar más de US$ 30.200 millones. Aunque los márgenes del negocio de telecomunicaciones llevan años estrechándose, el operador mexicano supo ajustarse y generar eficiencias internas, lo que repercutió en que las ganancias aumentaran en más de 35%.

Una buena parte de estos buenos resultados se explica por la exitosa diversificación geográfica de la compañía, que opera en 18 países de América Latina. Su presencia internacional le permite ser menos dependiente de los vaivenes de las economías locales.

En telefonía celular, América Móvil es el mayor operador de la región, con más de 206 millones de clientes. Operando bajo la marca Claro, es líder en el mercado móvil de México (70,8% de participación de mercado) y Argentina (34%), segunda en Brasil (25,5%) y tercera en Chile (20,7%), según cifras de la propia compañía.

“Carlos Slim ha sabido usar con éxito su posición en su mercado paterno para tomar por asalto la región”, dice Richard Kramer, analista de la firma de investigación de mercado Arete. “Pero también lo ha hecho porque sabe que no puede apostar a que tendrá el dominio sobre el mercado mexicano por siempre”.

Las empresas de telecomunicaciones de Slim han enfrentado varios reveses en México. El último se produjo en mayo cuando el gobierno virtualmente adjudicó 21.000 km de su red de fibra óptica a Televisa y Telefónica, los que a través de la telefonía por internet entrarán a competir con el monopolio que Telmex tiene sobre la telefonía fija.

La incipiente batalla por el mercado de telecomunicaciones 2.0 en México ya es una realidad en el resto del continente, donde América Móvil y la española Telefónica no se dan tregua. Para acumular fuerzas, el 16 de junio América Móvil compró 94% de Telmex Internacional y 99,4% de Carso Global Telecom en una operación avaluada en más de US$ 20.000 millones. En esencia, Slim unió sus tres empresas de telecomunicaciones bajo el alero de América Móvil con el fin de crear mayores sinergias. Según analistas del sector, esta integración permite reducir los costos administrativos en 20% a 30% y le facilitará a la empresa ofrecer paquetes múltiples de telefonía fija, telefonía móvil, internet y TV por cable.

El gran escenario de esta batalla es el mercado brasileño, donde los operadores buscan proteger y expandir sus posiciones a medida que la competencia en el sector se intensifica.

“América Móvil está apostando con fuerza a Brasil, que es el mercado con mayor potencial de crecimiento”, dice Julian Watson, experto en telecomunicaciones  de la firma estadounidense de análisis de mercado IHS Global Insight. “La empresa quiere ser la número 1 en Brasil y las nuevas sinergias que ha creado le permiten prepararse para ello, aunque todo dependerá si se aprueban cambios regulatorios que permiten que extranjeros tengan el control sobre compañías líderes en las telecomunicaciones”.

En Brasil, América Móvil ya fusionó su operador móvil Claro con su empresa de telefonía fija Embratel. Esta movida le permitirá consolidar su posición y ofrecer productos más atractivos a los consumidores. Además, Slim tiene el 49% de Net Serviços, el mayor operador de TV por cable de Brasil.