Sector bebidas: Gaseosas, cerveza y agua…, mucha agua

La industria regional de las bebidas no sabe de crisis. Continúa la consolidación de los fabricantes y los consumidores no se han restringido.

Bebidas

El crecimiento de la venta de agua se explica porque es un nuevo mercado. Pero en América Latina, aún dominan las bebidas carbonatadas.

"La mayoría de nosotros nacimos en la época en que se pagaba por la música y el agua era gratis”, ironizaba en una conferencia un ejecutivo de la industria disquera. La ironía es real, al menos en lo referente al agua embotellada. Tan sólo en México se venden 26,032 millones de litros de agua al año, lo que representa 13% del mercado mundial según la consultora estadounidense Beverage Marketing Corporation.

Esto coloca a México como el segundo mayor consumidor de agua en el mundo después de EE.UU., medido en volumen total de ventas. En cuanto a consumo per cápita es el primero, con 223 litros por persona al año. Brasil ocupa el sexto lugar, siendo parte de los países que más aumentaron, porcentualmente, su consumo de agua envasada, después de China e Indonesia, entre 2004 y 2009.

“México es un consumidor intensivo de bebidas no-alcohólicas, debido a una cuestión cultural y socioeconómica, donde el refresco es un sustituto calórico y energético para la población de bajos ingresos y además la calidad del agua con la que cuenta el consumidor es baja. “En los últimos 20 años muchos consumidores de todos los segmentos económicos adoptaron el uso de garrafones (de agua) dentro de los hogares”, explica Iván Franco, analista de Euromonitor International, una consultora de inteligencia de mercados con sede en Londres.

Según esta firma, en el Cono Sur el mayor consumo per cápita de agua embotellada lo tienen los argentinos con 112,3 litros cada uno, luego los brasileños con 25,3 litros y los colombianos con 15,5 litros por persona.

Ya en un estudio de 2008 la consultora Global Vevcon destacaba que “el cambio climático modifica las necesidades básicas del consumo de agua”, por lo que apuntaba que la demanda del líquido favorecerá a las empresas proveedoras de agua. Maru Martínez, analista de la consultora estadounidense Promar International, dice que este crecimiento en la venta de agua se explica porque “es un mercado que hace 10 años no existía”.

Aun así, en América Latina siguen predominando las bebidas carbonatadas, con cerca de 50.000 millones de litros anuales vendidos en toda la región. Y México es, por lejos, el mayor consumidor de refrescantes. Eduardo Romo, director de comunicaciones para América Latina de Coca- Cola Company, el principal distribuidor de gaseosas en el continente, asegura que “México duplicó las tasas de consumo en los últimos 10 años”.

Según un artículo publicado en la revista de la Procuraduría Federal del Consumidor de México, “un mexicano consume alrededor de 160 litros de refresco por año, lo que equivale a poco menos de medio litro al día. La industria nacional de refrescos representa 10,5% del rubro de alimentos, bebidas y tabacos y cerca de 0,6% del PIB nacional”.

A pesar de que en México, Argentina y Chile existen serios problemas de obesidad (ver AméricaEconomía No. 387, edición de abril de 2010), la demanda por estos productos no parece ceder. “Es posible que las campañas del gobierno mexicano a favor de la salud tengan un impacto cada vez mayor en las personas y sea el consumidor el que gradualmente adopte hábitos más saludables cuando de bebidas se trate”, dice Ivan Franco.

Anticipándose a las tendencias de vida saludable, que ya comienzan a penetrar la región, las principalese empresas del sector han centrado sus esfuerzos en bebidas menos dañinas, como la venta de tés, que desde 2004 a la fecha creció en un 124,3%, en jugos y naranjadas, que  lo hicieron en un74%, y bebidas hidratantes, que se incrementaron en un 66%, según informes de Euromonitor.

Para la mexicana Femsa, la compañía de bebidas más grande de América Latina, el mercado de los jugos es uno de sus principales objetivos, según declaraciones de sus propios ejecutivos. De hecho, junto a Coca- Cola Company compraron en 2007 a la mexicana Jugos del Valle, que era el segundo productor de jugos envasados, néctares y bebidas hechas a base de fruta y el primero en Brasil. Hoy ya cuenta con distribución en Centroamérica y Colombia.

En materia de bebidas lácteas, las preparadas en base de soya tuvieron buena aceptación en Brasil, representando en 2009 el subsector más dinámico dentro del rubro de los productos lácteos bebibles. En Chile, el crecimiento más fuerte se observó en este segmento, cuyas ventas subieron más de 4% en volumen y 6% en valor.

Respecto a las bebidas alcohólicas, el año pasado la región experimentó una leve caída de 2,3%. Pero hubo segmentos que tuvieron un buen desempeño en el último año. Las exportaciones peruanas de pisco sumaron US$ 542.000 en 2009, doblando la cifra de 2008. En Colombia, en tanto, en 2009 las ventas de aguardiente registraron un alza de 14,7% frente a 2008, según datos de la Asociación de Empresas Licoreras (Acil).

En cuanto a las cervezas, uno de los mercados de mayor crecimiento en la región, todavía no se ha sentido el efecto de que la holandesa Heineken adquiriera a principios de año el negocio cervecero de Femsa en US$ 5.700 millones, haciéndose de marcas populares como Dos Equis, Tecate y Sol. Esta entrada representa otro paso más en la consolidación de la industria, mercado que ya alcanza más de 29 millones de litros al año. Anteriormente, la estadounidense SABMiller se hizo con la colombiana Bavaria, la segunda cervecera más grande de Sudamérica, mientras que la belga Interbrew compró a la brasileña Ambev por US$ 9.700 millones para crear InBev, que se fusionó con la estadounidense Anheuser-Busch para convertirse en el mayor productor mundial.

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