Sector minería: Se viene el nuevo boom minero

Las inversiones en este sector fluyen como pocas veces vistas en la región. El desafío está en crear una estructura de costos competitiva y estable.

Minería

Un buen ciclo de precios está acompañando a las empresas de la región.

La idea de que de toda crisis se puede salir fortalecido la está viviendo el sector minero en América Latina. Tras un duro 2009, el rubro está entrando en una era de inversiones que recuerda a las épocas de boom. Y tras la crisis, la industria quedó con una estructura de costos ajustada, lo que le da mejores perspectivas de laargo plazo.

Los ingresos de la minería en todo el mundo cayeron 15% en 2009, mientras que las ganancias netas bajaron 26%, según el informe anual del sector elaborado por PriceWaterhouseCoopers. El ciclo de precios a la baja golpeó a las empresas, que pospusieron proyectos e incluso cerraron algunas operaciones.

Pero en el segundo semestre del año pasado los precios de los minerales comenzaron a recuperarse. “Los costos mostraron una tendencia a la baja generando incrementos de productividad”, dice Javier Cox, gerente general del Consejo Minero, el gremio que representa a las grandes empresas extranjeras en Chile. Este año viene con otros aires. Muchos prevén que los precios iniciarán un período de mayor estabilidad.

Las inversiones están respondiendo a esta tendencia. En Brasil se prevén inversiones mineras de al menos US$ 60.000 millones en los próximos 5 a 10 años. En Chile, la cifra estará entre los US$ 30.000 millones y US$ 40.000 millones, y un nivel de inversión similar  se espera para Perú. México es un caso especial. Tiene un alto potencial minero, pero con un menor desarrollo respecto de los líderes mundiales.

“Lo que se viene es una ola de inversiones como pocas hemos visto”, dice Colin Becker, socio líder de PriceWaterhouseCoopers para América Latina. “Quizás la hemos visto en Chile y Brasil, pero estamos ante el inicio del desarrollo en Perú”.

Las condiciones son ideales. A la estabilidad política se suma un buen desempeño económico en casi todos los países mineros de la región, lo que abre el apetito de los inversionistas. Además, la inflación y las tasas de interés están bajas. También, la región muestra un mercado de capitales bastante más desarrollado que hace cuatro o cinco años. La minera Escondida, por ejemplo –la operación de cobre de BHP Billiton en Chile–, ya ha emitido bonos en moneda chilena indexada a la inflación.

Los precios están acompañando a la industria. “Es probable que el promedio del valor del cobre se mantenga por sobre los US$ 3 la libra este año, lo que permitiría que los resultados de 2010 sean bastante mejores que los de 2009”, dice Cox. Proyecciones de la minera estatal chilena Coldelco, el mayor exportador de cobre del mundo, dicen que el consumo mundial del metal refinado crecerá este año 5,4%, para llegar a 18,21 millones de toneladas. En cuanto al oro, la onza ha llegado a cotizarse a US$ 1.250 y muchos prevén que alcance valores históricos este año. Eso ha beneficiado a Perú. Alrededor de 14 proyectos auríferos  que antes no resultaban rentables, hoy podrían empezar a ejecutarse.

Otra razón para el optimismo es que las empresas están en buen pie para enfrentar la bonanza. En 2009 fueron favorecidas por bajas de costos en el petróleo y la energía eléctrica. Y también han avanzado en eficiencias de largo plazo. Durante la crisis de 2009 comenzaron a fijarse en cómo entregar los incentivos correctos a sus proveedores. “El sector entendió que era más importante proteger la capacidad instalada de sus proveedores que cortar costos para luego quedarse con un déficit”, dice Becker. Las grandes empresas están modificando sus contratos con terceros con una visión de mantenerlos en el largo plazo, incluyendo cláusulas en que comparten riesgos y beneficios.

Pese al buen escenario, los desafíos del sector no son pocos. Las reservas de minerales, sobre todo el cobre en Chile, son menores y las compañías deben hacer esfuerzos por explotar mineral de más baja ley (menor concentración en la roca). “Debemos hacer económicamente viable la explotación de depósitos con leyes más bajas, a mayor profundidad y con mayores grados de complejidad”, dice Cox. “Hay que mejorar la eficiencia de nuestros procesos en mina y planta”.

Además, en los próximos años tendrán que comenzar a manejar en forma más eficiente el uso del agua.
La exploración de nuevos materiales es otro de los desafíos del rubro. El desarrollo de los vehículos eléctricos hará crecer la demanda por el litio, la base para sus baterías. Chile, Bolivia y Argentina cuentan con grandes reservas de este mineral. Por el momento, Chile es el principal productor del mundo, pero es probable que sus vecinos activen esta industria ante la mayor demanda. En Perú, en tanto, ya hay algunas mineras menores explorando reservas de uranio en la zona de Macusani, en Puno.

Las inversiones internacionales ya están apostando a estas nuevas vetas. La japonesa Mitsubishi anunció que invertirá US$ 170 millones para ver la factibilidad de un proyecto de litio en Bolivia junto a la canadiense Latin American Minerals. Y es probable que en 2010 irrumpan las esperadas inversiones chinas en la minería tanto metálica como no metálica de la región. México, el país en el cual han entrado con más fuerza los asiáticos, se está promoviendo fuertemente. “México es una oportunidad para China en el sector minero. Así lo demuestran empresas como Jianchuan y Shaanxi Donglig Group, que operan en el país”, dijo el secretario de Economía (SE), Gerardo Ruiz Mateos, al inaugurar la Semana de la Minería Mexicana en la Expo Shanghai 2010.

< volver