ArcelorMittal: Su gran apuesta por Brasil

La siderúrgica más grande del mundo se enfoca en América Latina para retomar sus inversiones.

Lakshmi Mittal, jefe de la acerera, abre la billetera.

ArcelorMittal, la siderúrgica más grande del mundo, escogió a Brasil para retomar su ritmo de inversiones después de dos años marcados por una crisis que afectó severamente a la industria del acero.

La empresa, con sede en Luxemburgo y que facturó US$ 65.110 millones en 2009, anunció hace poco la mayor inversión del grupo en el segmento de aceros largos. Destinará US$ 1.200 millones en dos años al mercado brasileño con el fin de doblar la capacidad de producción de  la planta João Monlevade, en el estado de Minas Gerais. El objetivo es ampliar el potencial de fabricación de alambrón  a 1,15 millón de toneladas.

El indio Lakshmi Mittal, el principal ejecutivo del grupo, responsable por 8% de la producción global de acero, ya había anunciado su intención de invertir en América Latina en una entrevista publicada por AméricaEconomía en su edición de abril. En la ocasión dijo que ya veía una recuperación en Argentina y México, pero que Brasil llevaba la delantera. “El mercado ya esperaba esa decisión. El costo de producción de las placas de acero es mucho más barato aquí y,  entre otras ventajas, tenemos el mineral de hierro al lado, lo que elimina una serie de costos”, dice Pedro Galdi, analista de la corredora brasileña SLW.

La decisión de escoger la planta Monlevade también es estratégica. A pesar de que el grupo tiene una participación de mercado cómoda en el segmento de aceros largos en Brasil, con una producción de 13 millones de toneladas en todo el continente (de los cuales 30% corresponden a Brasil), la acerera ha comenzado a sentir la presión de sus rivales. “Votorantim Siderurgia, por ejemplo, se expandió bastante en aceros largos, siendo la que más ha invertido en esa área”, dice Germano Mendes de Paula, profesor de la Universidad Federal de Uberlândia y especialista en siderurgia.

La firma busca consolidar su liderazgo en la región tras dos años malos para el acero.

En cuanto a los aceros planos, la compañía ha ganado participación en Brasil y figura en el tercer lugar, detrás de las brasileñas Usiminas y CSN. “Pero eso podría cambiar si Usinas confirma el anuncio de construir su tercera planta, lo que debería ocurrir  en julio”, advierte Paula.

La estrategia de las inversiones en 2010 promete ser un divisor de aguas para ArcelorMittal, al menos en Brasil. Después de anunciar una reducción de inventario, cortes e interrupciones en la producción, como sucedió con algunas de sus operaciones en Europa y Estados Unidos, la compañía comienza a retomar su estrategia al más fiel estilo de Mittal: de manera osada.

Aparte de la expansión de la planta de Monlevade, ArcelorMittal también quiere aumentar la producción de sus minas brasileñas, de 4 millones de toneladas en 2009 a 15 millones de toneladas en 2015. Parte de este crecimiento va destinada a la creciente demanda interna en Brasil. Y los analistas creen que es una buena apuesta. “Quien se enfoca en la demanda local, está consiguiendo buenos resultados”, afirma Galdi da SLW.