Brasil Foods: A la espera de la luz verde

A un año de la fusión que dio vida a este gigante brasileño de la alimentación, la empresa aún no tiene el vamos de las autoridades de libre competencia.

José Antonio do Prado Fay,
CEO de  Brasil Foods.

Amenaza de una falta de quórum. Esa era la novedad que, al cierre de esta edición, podía significar un nuevo aplazamiento por parte del Cade (Consejo Administrativo de la Defensa Económica) para pronunciarse sobre la fusión de las empresas brasileñas Perdigão y Sadia, la que dio vida a Brasil Foods, la segunda mayor empresa de alimentos de ese país después de la productora de carne bovina JBS Friboi. Ahora se espera que la autoridad de libre competencia entregue su fallo en agosto. Pero el fin del mandato de tres consejeros del Cade podría llevar a nuevos atrasos, dejando a José Antonio do Prado Fay, presidente de la flamante Brasil Foods, a la espera de iniciar sus negocios.

Según los analistas, esto no es considerado como un problema grande para la nueva empresa. “Es cierto que el atraso en la decisión nunca es bueno, porque afecta los precios de las acciones, pero esa posibilidad ya estaba considerada en el valor (de la empresa)”, dice Renato Prado, analista de la corredora brasileña Fator Corretora. “A pesar de esto, el desempeño de Brasil Foods en la Bolsa de São Paulo este año ha sido positivo, lleva un crecimiento acumulado de 8,66%, mientras que el índice de Bovespa alcanza 8,41%”.

Las pérdidas que Sadia sufrió a fines de 2008 con transacciones de derivados financieros  la dejaron en una situación muy delicada, lo que facilitó la fusión con su competidor Perdigão. El anuncio de la fusión, y que la nueva empresa formada por ambas llevaría el nombre de Brasil Foods, se realizó en mayo del año pasado.

Los analistas estiman que la empresa tiene un enorme potencial de crecimiento en mercados exteriores.

La nueva empresa, a veces también referida como BRF, será el principal fabricante brasileño de alimentos congelados y el mayor exportador mundial de carne de pollo. Con ingresos netos de US$ 11.800 millones en 2009, Brasil Foods está presente en 60 categorías de productos en el mercado brasileño y en algunos de éstos tiene una participación relevante. Es el caso de la margarina, donde las dos empresas juntas tienen un 61% de participación de mercado, según datos de la firma de investigación ACNielsen. Incluso podría sacar más marcas en este nicho.

La mayor preocupación que tiene el mercado está relacionada con los planes de inversión de la compañía para los próximos cinco años. El anuncio y el desarrollo de estos planes dependen de las opiniones que emita el Cade. Consultados por AméricaEconomía, los ejecutivos de la empresa no quisieron pronunciarse. Sólo se remitieron a la declaración que había hecho el propio Prado Fay sobre el intenso trabajo de integración que está realizando la compañía con el fin de “identificar todas las sinergias y ver cómo capturarlas”.

De acuerdo a los cálculos de la corredora de bolsa Fatos, tales sinergias podrían llegar a un total de US$ 1.130 millones (2.000 millones de reales). Se trata de un monto nada despreciable en un mercado que está propicio para las consolidaciones y que exigirá cada vez más crear economías de escala.  El problema es que tales sinergias aún no se han podido concretar debido a la falta de autorización para la fusión.

Un reporte publicado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) indica que las exigencias ambientales y los rígidos padrones sanitarios pueden elevar el costo de producción de carne bovina, lo que abre el mercado aún más para la carne de pollo. Y ésa sería una tendencia positiva para Brasil Foods.

“Gran parte de las inversiones de 2009 (que fueron de unos US$ 450 millones) fue para fortalecer la matriz de gallinas y cerdos, lo que es fundamental en una postura agresiva”, dice Prado Fay. El máximo ejecutivo de la empresa también resalta el gran potencial de crecimiento que aún tiene Brasil Foods en el mercado interno brasileño, que actualmente representa 58,1% de sus ventas. “Pero ahora somos un jugador grande, con una marca reconocida en el exterior, sobre todo en el Medio Oriente”.

Timothy Altaffer, profesor de marketing del Instituto de Ensina e Pesquisa (Insper), concuerda en que el mercado externo tiene un gran atractivo para Brasil Foods.  “Al principio la unión (entre Perdigão y Sadia) no vislumbró de inmediato el aspecto de las ventas internacionales, ya que la fusión se dio inicialmente por una necesidad de capitalización. Pero es una coincidencia más que feliz, ya que en los mercados internacionales ambas compañías se complementan muy bien”, dice.

De hecho, analistas de la industria internacional de alimentos creen que Brasil Foods se va a convertir rápidamente en una amenaza de gigantes del sector, como la estadounidense Tyson Foods.

Actualmente, Brasil Foods cuenta con 60 plantas industriales en Brasil, cuatro fábricas en el exterior y 36 centros de distribución en todo el mundo, según datos de la propia empresa. Sus productos se comercializan en más de 110 países.