ISA: La infraestructura soy yo

El gigante colombiano de la transmisión eléctrica busca doblar su facturación apostando a los sectores de infraestructura lineal y la construcción y operación de autopistas.

Alarcón: desde electricidad a concesiones viales.

“En el año 2016, Grupo ISA será una corporación con ingresos de US$ 3.500 millones, de los cuales 80% se generarán fuera de Colombia”, afirma Luis Fernando Alarcón Mantilla, gerente general de la empresa colombiana de electricidad Interconexión Eléctrica SA (ISA). El ejecutivo no es tímido, ya que la meta de ventas más que dobla la facturación actual de la empresa, que en 2009 ascendió a US$ 1.600 millones.

Pero la ambición de Alarcón tiene un sólido fundamento. El Grupo ISA ha tenido un desempeño estelar. Su facturación creció 35,6% de 2008 a 2009, lo que le permitió saltar más de 50 puestos en el ránking de las 500 mayores empresas de AméricaEconomía. Además, es una de las pocas empresas colombianas que han logrado internacionalizarse en varios sectores a la vez. Hoy, la compañía controla 38.551 kilómetros de circuitos de alta tensión en América Latina. Y por medio de su filial Internexa, maneja 10.848 km en redes de fibra óptica en Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. “A esta red se sumarán en 2010 otros 1.815 km en Perú y Chile, para totalizar una infraestructura de conectividad en telecomunicaciones de 12.663 km”, dice el ejecutivo.

El tercer foco de ISA está en el negocio de la construcción de proyectos de infraestructura, con énfasis en el diseño y puesta en marcha de sistemas de infraestructura lineal. El año pasado los negocios en esa área sumaron US$ 475 millones, un alza de 155% sobre 2008.

La marcha de éxito de ISA se aceleró a partir de 2007 cuando, en palabras del ejecutivo, la empresa decidió incursionar en otros negocios de infraestructura lineal como gasoductos, oleoductos y concesiones viales. “Nuestras competencias así lo permitían”, dice. El interés de la empresa se encaminó hacia las concesiones viales, debido a que tienen una gran similitud con lo que la compañía ha hecho en el negocio del transporte de energía, puesto que son negocios tipo concesión, otorgados por el Estado, intensivos en capital y con largos períodos para la recuperación de la inversión.

Este giro comenzó a tomar fuerza en enero pasado cuando ISA acordó con el gobierno colombiano hacerse cargo de un proyecto nada menor: la construcción, operación y mantención de 1.250 km de carreteras en cuatro corredores viales.

En esa misma línea está el acuerdo de fines de diciembre de 2009, con la empresa española Cintra Infraestructuras, para adquirir el 60% de su participación en Cintra Chile, controladora de cinco concesiones de autopistas. Sin embargo, la operación, que debía cerrarse en mayo, estaba en compás de espera al cierre de esta edición. Se esperaba un posible cierre de contrato el 30 de junio. El acuerdo era complejo, ya que suponía que ISA pagaría cerca de US$ 300 millones más US$ 1.054 millones correspondientes al 60% de los US$ 1.330 millones en pasivos de Cintra. A ello se sumó el efecto del terremoto chileno del 27 de febrero que dañó muchas autopistas, abriendo un proceso de evaluaciones, uso de seguros y ayudas gubernamentales destinado a cubrir el daño, estimado en US$ 160 millones.

Mientras, en su sector de transporte de energía, ISA avanza en Colombia, Perú y Brasil con la construcción de casi 5.000 km en redes de alta tensión y la instalación de 18.956 MW de capacidad de transformación. Sólo estos proyectos “demandarán una inversión cercana a los US$ 2.570 millones en los próximos años”, dice Alarcón Mantilla.

Está claro que para ISA todo lo que es infraestructura en América Latina puede ser parte de su portafolio de negocios.