Opinión: El apetito global de las empresas brasileras

 

Álvaro Clarke
Jase Ramsey
Profesor Coordinador del Núcleo de Negocios Internacionales,
Fundação Dom Cabral

En el escenario de una creciente globalización, las empresas brasileñas han ampliado cada vez más su actuación en el exterior. Hasta 2003 realizaban inversiones que, en conjunto, no sobrepasaban los US$ 3.000 millones. El cuadro comenzó a revertirse a partir de 2004, cuando se inició el proceso de expansión de las grandes corporaciones brasileñas. Uno de los hitos ha sido, por ejemplo, la adquisición en 2006 de la canadiense Inco por parte de la minera Vale por un valor estimado en US$ 17.000 millones.

A lo largo de esta década, los flujos de inversión se volvieron más recurrentes y más diversificados. Entre las numerosas operaciones de fusiones y adquisiciones y con la apertura de instalaciones en el exterior, no era raro que las empresas brasileñas estuvieran involucradas en montos de transacciones de US$ 20.000 millones. El Ránking de las Transnacionales Brasileñas, realizado por la Fundação Dom Cabral (FDC), muestra que pese a los efectos negativos de la crisis económica mundial, el año pasado 15 de las 40 transnacionales estudiadas (lo que equivale a 38%) aumentaron su índice de internacionalización frente a 2008. Un ejemplo es la procesadora de carne de vacuno JBS-Friboi (elegida la mayor multinacional latina por la revista AméricaEconomía), que posee 64% de sus activos en el extranjero y que se convirtió en la mayor compañía de su rubro después de una serie de adquisiciones que incluyó a Swift, Pilgrim’s Pride y Bertin.

¿Por qué es importante que nuestras empresas se internacionalicen? Las inversiones brasileñas en el exterior son extremadamente positivas para el país. Éstas aumentan la competitividad de las compañías brasileñas y garantizan remesas futuras de ganancias para el país. Establecer una subsidiaria en el exterior perdió la connotación negativa que tenía antes, cuando se reclamaba que eso significaba enviar capital al extranjero y dejar de generar empleos para los brasileños. La investigación de nuestra organización demuestra que, en 2009, las transnacionales aumentaron su número de empleados, tanto en el mercado interno como en el extranjero.

Además, muchos gigantes locales ya no tienen espacio para crecer en Brasil y enfrentan una fuerte competencia de otras empresas globales. Otras buscan acceso a recursos naturales y clientes mundiales para sobrevivir y mantener su participación de mercado. Siendo así, la mejor alternativa es establecerse en los mercados externos, en especial en tiempos de incertidumbre, que es cuando las transnacionales intentan establecer su posición estratégica global, como muestra nuestro estudio.

La tendencia es que las transnacionales brasileñas continúen su proceso de crecimiento internacional. Este año, este empuje se va a caracterizar por ser una “expansión selectiva”, según aseguran los propios ejecutivos. Sólo una de las 40 empresas encuestadas indicó que no pretende entrar en nuevos mercados el próximo año, mientras que 40% planea adquisiciones o fusiones en caso de sus futuras expansiones.

Por lo tanto, en los próximos años podemos esperar nuevos saltos de las transnacionales brasileñas en su marcha hacia la internacionalización.