VALE: Con vientos a favor

La minera brasileña espera un nuevo salto de crecimiento gracias a la recuperación del mercado de mineral de hierro y a una nueva política de fijación de precios.

Roger Agnelli, CEO de Vale, dice que éste será un gran año.

Vale deberá acelerar a fondo este año para recuperar el terreno perdido en 2009, cuando decidió reducir su producción debido a una baja en los precios de los commodities y a una menor demanda internacional. Sus ventas el año pasado cayeron 7,7% frente a 2008, para totalizar US$ 27.850 millones. Sus ganancias se desplomaron aún más, cayendo 35,4%, de US$ 9.100 millones a US% 5.880 millones.

Pero este año Vale ha vuelto al ruedo. En los tres primeros meses sus ingresos operacionales fueron de US$ 6.800 millones, un alza de 4,7% frente al último trimestre de 2009. La expectativa de muchos analistas es que la empresa brasileña, que es el mayor productor mundial de mineral de hierro (que se usa para fabricar acero), produzca este año 315 millones de toneladas. Con ello volvería a los niveles de producción que tuvo en 2008 (300 millones de toneladas) y superaría el magro 2009 (250 millones de toneladas). Cerca de 80% de la producción de Vale, que cotiza en la Bolsa de São Paulo, se destina a la exportación, siendo China uno de sus mayores clientes.

La reducción del suministro en 2009 le puede jugar a favor este año. “Se espera que este y el próximo año exista poca oferta adicional del mineral. Las siderúrgicas de Europa y Estados Unidos están emergiendo de la crisis y el consumo de China continuará alto por su mercado interno”, dice Geraldo Mellone, analista de la firma de inversiones Bresser Administração de Recursos, con sede en São Paulo. “Por eso, en breve va a faltar mineral de hierro, y la que tiene el producto para ofrecer es Vale”.

Según Mellone, debido al fuerte aumento en el consumo de minerales y metales, lo más probable es que en corto plazo el mercado esté “muy apretado”. La normalidad volverá hacia 2013 y 2014, cuando los precios deberían caer en relación a los valores actuales, afirma un analista. “Hasta entonces, la demanda será mayor a la oferta y los precios continuarán altos, alrededor de los actuales US$ 100 por tonelada”, dice. Este escenario contempla una expansión promedio de la economía global de 5% por año.

El frenazo de la economía mundial a partir de septiembre de 2008 llevó a que muchas compañías del sector paralizaran sus inversiones en nuevas minas. Aunque varios planes se están reactivando, esos proyectos suelen demorar cerca de cuatro años en arrojar resultados positivos. Aprovechando la fortaleza actual en los precios del mineral de hierro, Vale anunció que a partir de 2013 elevará en casi 30% su producción anual, equivalente a unos 90 millones de toneladas.

Además, de aquí a seis o siete años entrará en funcionamiento la primera inversión de Vale en África Occidental: la mina de Simandou, en Guinea, uno de los mayores yacimientos no explotados de mineral de hierro del mundo. Vale logró acceso a esos depósitos al adquirir por US$ 2.500 millones un 51% de BSG Resources, que tenía amplios derechos sobre esas reservas y que pertenece al comerciante de diamantes israelí Beny Steinmetz. La minera brasileña comenzará a producir 10 millones de toneladas a partir de 2012, y desde 2014 ampliará el volumen a 50 millones de toneladas.

La minera volvió con fuerza al mercado al invertir US$ 8.200 millones en adquisiciones sólo en lo que va de este año.

“Contar con Carjás y Simandou nos permite tener el mejor y mayor potencial de crecimiento en la industria global del mineral de hierro”, dice Vale en un informe de desempeño para el primer trimestre de 2010. Dadas las buenas perspectivas del mineral de hierro, Vale hizo un giro en su estrategia y comenzó a deshacerse de activos que no considera esenciales, como empresas de aluminio, y redobló sus esfuerzos en expandirse en sectores donde cuenta con una mayor participación de mercado, como el de los fertilizantes. Vale ya es dueña de minas de potasio en Canadá, adquirió a Fosfértil, que es el mayor fabricante brasileño de insumos para la producción de fertilizantes, y compró la división de fertilizantes en Brasil del conglomerado agroindustrial Bunge. Las adquisiciones de activos minerales y de fertilizantes de Vale ya suman US$ 8.200 millones en lo que va de este año.

Otra de las grandes apuestas de Vale es un nuevo sistema para contabilizar los precios del mineral de hierro que comenzará a adoptar a partir de julio. La nueva manera de medir podría resultar en un reajuste de 35% en el precio del mineral de hierro y podría impulsar los resultados del tercer trimestre. El nuevo sistema establece un precio trimestral basado en el promedio de tres meses, terminando en el mes anterior a un nuevo trimestre.

“Aún no sabemos cómo va a funcionar. Hay que ver si las siderúrgicas aceptan el nuevo sistema o si prefieren los precios del mercado spot”, dice Mellone, de Bresser Administração de Recursos.  “Si bien hoy la perspectiva es que los precios para el próximo trimestre se reajustarán en cerca de 30% en el mercado spot, hoy están a la baja”.

Como más de 60% de las ganancias operacionales de Vale provienen del mineral de hierro, la conducta que los compradores de commodities tendrán frente al nuevo régimen de precios tendrá un impacto sobre el desempeño de la minera.

Impulsado por el desarrollo de los grandes países emergentes, en especial China, desde fines de los años 90 el comercio del mineral de hierro ha crecido casi 8% al año, más del doble que la expansión de la economía mundial. Este ambiente de crecimiento rápido estimuló el mercado spot, que diariamente refleja los precios del mineral, cuyas transacciones en 2009 representaban casi 40% del mercado de contratos comerciales.

“Resultó evidente que el antiguo sistema de precios centrado en negociaciones anuales bilaterales no reflejaba ya los intereses de las mineras y siderúrgicas debido a la dificultad de lidiar con cambios repentinos de precios causados por choques en la demanda y la crisis mundial de 2008 y 2009”, asegura el informe de Vale.

La minera brasileña afirma que ya tiene acuerdos con todos sus clientes en el mundo para cambiar los contratos existentes e incorporar precios basados en índices. Pero muchos observadores de la industria no descartan que Vale tenga que ofrecer descuentos para evitar que las siderúrgicas opten por guiarse por los precios de los mercados spot.