La agenda pendiente

¿Pero cuáles son las oportunidades detrás del problema? ¿A qué se debería parecer la excelencia en las universidades peruanas? Al ser preguntados por estas cuestiones, la mayoría de los entrevistados para este informe concuerda en que la universidad peruana necesita una gran dosis de realidad. En el mundo de hoy, se necesitan cada vez más carreras prácticas, sin el tipo de formación generalista para el "por si acaso".

Esta mayor adaptación a la realidad también pasa por dar un mayor dinamismo al mercado, uno que permita a la oferta universitaria encajar con la demanda. Ello se consigue con incentivos adecuados y con información ampliamente difundida sobre las exigencias del mundo laboral. Lo que menos se quiere es perpetuar la imagen característica del taxista ilustrado, aquel otrora estudiante que, habiendo estudiado una carrera con poca demanda laboral o en una universidad poco reconocida, pasa a formar parte de la gran masa subempleada.

También existe la necesidad de financiamiento de la educación superior, de manera que la falta de recursos no  sea el impedimento para que las mentes brillantes del país reciban las oportunidades necesarias. "Hay que romper ese círculo vicioso de enseñanza gratuita, mala remuneración de los profesores, mala educación", dice Diez Canseco.

Dentro de la revolución que se tendrá que dar en un futuro, el aprendizaje por competencias tendrá un rol central. Este ya está comenzando a marcar la diferencia entre universidades tradicionales y las más modernas, al presentar estas últimas exámenes de admisión que midan menos el memorismo y más la capacidad de aprender.

Y, eventualmente, ¿qué puede indicar que una universidad está haciendo las cosas bien? Dado que el benchmark no se debería situar en el medio local, sino en el internacional, un buen indicador del prestigio de la universidad debería ser el número de alumnos internacionales que eligen estudiar en el campus, no solamente como alumnos de intercambio, sino por toda la carrera.  ¿Qué universidad del medio se puede jactar de tener un 25% de alumnos extranjeros? Por ahora, ninguna.

Es imperante que el proceso de acreditación y de saneamiento de las universidades peruanas no se postergue más. Es cada vez más evidente que no se tiene a la gente que se necesita para sostener el crecimiento ansiado por el país. Solo con una buena educación superior el Perú podrá, por fin, dar el ansiado salto al desarrollo.

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