Ranking 2010
Las mejores ciudades para hacer negocios
en América Latina

Curitiba 2.0

Para captar inversiones y negocios, la capital de Paraná apuesta al medio ambiente y la alta tecnología.

Es sábado, son las 9:30 de la mañana, y el mercado de Curitiba se empieza a llenar de gente. Las frutas y verduras que se venden aquí provienen de campos cercanos y cuentan con una certificación que acredita que fueron cultivadas sin pesticidas y fertilizantes artificiales. El entorno es limpio y moderno. Su aspecto se parece más a un centro comercial que a la típica feria.

Rio de JaneiroMucho más que buses

Desde 2005, la ciudad ha centrado gran parte de sus esfuerzos en potenciar Tecnoparque, un barrio que pretende convertirse en el Silicon Valley de Sudamérica al fomentar el desarrollo de empresas de alta tecnología.

Este nuevo “mercado orgánico”, el primero en Brasil, forma parte de la apuesta de Curitiba  por convertirse en una ciudad verde y atraer inversiones locales y extranjeras que potencien el crecimiento sustentable de la capital del estado de Paraná. Así como hace casi 20 años revolucionó el concepto de transporte público con su red de buses y estaciones de tubos, hoy esta ciudad de 1,8 millón de habitantes se quiere transformar en la mejor urbe de América Latina para vivir y hacer negocios. En el ránking de AméricaEconomía de las mejores ciudades de la región para hacer negocios se ubica en el decimocuarto lugar, siendo una las urbes medianas que más se empinan en la lista.

Hasta ahora, las cifras macroeconómicas avalan sus esfuerzos. Con un Producto Interno Bruto de US$ 21.300 millones en 2009 (más que Nicaragua y Honduras juntos, según cifras del Banco Mundial), Curitiba no supo de crisis el año pasado al crecer cerca de 17%, de acuerdo a cifras del gobierno regional. Y también ostenta la menor tasa de desempleo en Brasil con 3,8%.
Desde que el arquitecto francés Alfred Agache diseñara el primer plan de organización urbana en los años 40, Curitiba ha crecido de manera organizada y pensada. Hoy el énfasis está en el medio ambiente. En sus calles y plazas, que lucen bastante más limpios que la típica urbe latinoamericana, hay basureros que ponen énfasis en el reciclaje, al contar con tachos separados para vidrio, papel y plástico. En los últimos años la ciudad ha invertido en ciclovías, que ya suman 120 kilómetros, y además ha expandido parques, contando hoy con 51 metros cuadrados de áreas verdes por cada habitante, según cifras de Agencia Curitiba, el organismo encargado del desarrollo de esta urbe.

“Hay que pensar en un desarrollo sistémico integrado”, dice Juraci Barbosa, director de Agencia Curitiba. Según él, su ciudad ya cuenta con sólidas redes de logística, movilidad y conectividad, un buena reserva de talentos (Curitiba tiene 53 institutos de educación superior) y un buen desempeño medioambiental. Por ejemplo, su sistema de buses significa una reducción de millones de desplazamientos en automóvil, lo que, según reportes de prensa, genera un ahorro de unos 27 millones de litros de combustible al año.

El próximo paso es la construcción de un metro que se espera esté listo antes del Mundial de Fútbol de 2014, ya que Curitiba será una de las sedes del evento.

Desde 2005, la ciudad ha concentrado una gran parte de sus esfuerzos en potenciar Tecnoparque, un barrio que pretende convertirse en el Silicon Valley de Sudamérica al estimular el desarrollo de emprendimientos de alta tecnología e innovación. Se trata de un esfuerzo conjunto entre el gobierno local y estatal, científicos y empresa privada.
En marzo, Curitiba se anotó un pequeño triunfo cuando fue escogida por Wipro Technologies, una firma india de servicios de tecnologías de la información, como un nuevo centro global que atenderá los negocios de la empresa en Sudamérica.
Las iniciativas de Curitiba le han valido cosechar varios reconocimientos este año. A mediados de abril fue nombrada como una de las siete ciudades más “verdes” del mundo por la cadena CNN. Y el 7 de abril ganó el galardón anual Globe Sustainable City Award (premio global a la ciudad sustentable) que otorga Globe Award, una organización sueca de negocios e innovación que fomenta iniciativas de responsabilidad social.

Sin embargo, curiosamente, el problema de Curitiba es la congestión vehicular. Gracias a su crecimiento económico, hoy existe casi 1,1 millón de vehículos circulando por sus calles, lo que equivale a un vehículo por cada 1,67 habitante. En 1997, esta relación era de 2,43. Datos como éstos juegan en contra de su apuesta de convertirse en “la” ciudad verde de América Latina.