Warning: file_get_contents(http://especiales.americaeconomia.com/web/botonera_ae.html): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 404 Not Found in /srv/http/rankings/2011/500-peru/includes/menu_ae.html on line 1

Peces gordos

A pesar de que la harina y el aceite de pescado siguen siendo los productos estrella de la industria pesquera peruana, el rubro de consumo humano directo va ganando terreno. Natalia Vera Ramírez, Lima

Pesca

En los países africanos de Nigeria, Ghana y el Congo es posible encontrar insumos para la preparación de un buen cebiche: perico, conchas de abanico y langostinos. Eso sí, todo congelado, pero con el sello peruano. “Las exportaciones del sector se vienen incrementando, entre otros factores, por la consolidación de las ventas de productos acuícolas, ya que las empresas están haciendo mayores inversiones para su cultivo”, dice José Quiñones, subdirector de Promoción Comercial de PromPerú. “A ello hay que agregar un conocimiento más amplio de los compradores internacionales por la calidad de la oferta exportable peruana”.

Así –según cifras de PromPerú– entre enero y abril de 2011 las exportaciones pesqueras para consumo humano directo (CHD) totalizaron US$ 334 millones, 60,8% más en comparación con el mismo periodo de 2010. De esta forma, la entrada en vigencia del límite máximo total de captura permisible (LMTCP) por embarcación no solo ha traído como consecuencia un sano reordenamiento de la actividad pesquera en el Perú, sino también un gran impulso en la producción pesquera para CHD.

Para Elsa Galarza, profesora e investigadora de la Universidad del Pacífico, el nuevo régimen ha tenido hasta ahora un impacto positivo significativo en varios rubros. “En términos económicos, ha permitido eliminar el incentivo a la inversión en esta pesquería y redireccionar los flujos de inversión hacia otros subsectores de pesca de consumo humano, como son conservas y congelado. Se ha logrado también aumentar la calidad de producto final, harina de pescado, con lo que se ha incrementado la participación de las harinas especiales (prime y super prime) en el total producido”, dice. “Esto como consecuencia de tener ahora una anchoveta más fresca y entera que puede servir para hacer este tipo de harina. Además, dado que el precio de las harinas especiales es mucho mayor que la de la harina estándar, ello ha significado un incremento en el nivel de ingreso de las exportaciones pesqueras”.

De esta forma, la harina y el aceite de pescado siguen siendo los productos estrella del sector. Y aunque 2010 fue un año con resultados mixtos (mientras que el volumen de captura de anchoveta se redujo en 41% respecto a 2009, las empresas pesqueras acumularon exportaciones por US$ 2.286 millones entre enero y octubre de 2010, según datos de Comex), el sector pudo capear una mala temporada de pesca que trajo como resultado una caída de 16,4%, según el Banco Central de Reserva (BCR).

Pesca

No obstante, el precio internacional de la harina de pescado fue un factor que calmó las aguas en el manejo de costos de las pesqueras. “Las exportaciones de harina de pescado no se vieron afectadas porque la cotización internacional creció 41,25%, y aunque el volumen bajó 30%, el alto valor hizo que la exportación creciera 12%”, dice Jorge Rázuri, analista de estudios económicos de Maximixe. “Este año se estima que el volumen de exportación crecerá, pero la cotización será menor. A junio, el valor de la harina era de US$ 1.400 por tonelada, 1,3% menos respecto a diciembre de 2010. En general, se estima una c”.

Esta situación de altos precios originó también el apetito de grandes empresas por adquirir embarcaciones y dejar la dependencia de terceros, y hacer que los armadores también saquen provecho a este apetito anchovetero. “Antes de la ley, las empresas que forman parte de la SNP (Sociedad Nacional de Pesquería) nos pagaban US$ 180 por tonelada de anchoveta. Hoy el precio ha subido hasta US$ 350 sin que haya escasez del recurso”, dice Gerardo Gonzales, presidente de la Asociación de Armadores Pesqueros del Perú. “Ante un escenario de precios altos, muchos prefieren vender sus embarcaciones porque no saben hasta cuándo puede durar. Los armadores están en la disyuntiva de vender a los grandes pesqueros para que absorban su cuota o quedarse en carrera”.

Así, durante 2010 las empresas pesqueras desembolsaron US$ 400 millones en la adquisición de embarcaciones, plantas de procesamiento o pesqueras pequeñas y se estima que en 2011, el boom de las M&A en el sector marchen viento en popa. Para Mauricio Olaya, socio del estudio Muñiz, Ramírez, Pérez-Taiman y Olaya Abogados, a partir de la entrada en vigencia de la ley de cuotas, los armadores pesqueros empezaron a tener una mejor posición negociadora a la hora de vender el preciado recurso. “Eso ocasionó que el costo de la materia prima se incrementara e hizo que las empresas más importantes del sector, que destinan un porcentaje determinado a la compra de pesca de terceros, empezaran a ver que esto les generaba complicaciones en su estructura de costos”, dice. “Por esta razón tomaron consciencia de que una alternativa lógica era disminuir en la medida de lo posible esa dependencia a terceros vía adquisición de embarcaciones pesqueras”.

Corriente favorable

Este año el Ministerio de la Producción autorizó para la primera temporada de pesca un LMTCP de 3,6 millones de toneladas, una de las cifras más altas de los últimos años. Además, la industria pesquera ha puesto el ojo en el mercado de CHD, para dejar la dependencia de la harina de pescado y dar mayor valor agregado a su producción. Según la SNP, en 2010 se lograron ventas en el mercado interno por US$130 millones, mientras que la producción en volumen alcanzó las 69.700 toneladas, lo que representa un incremento del 7% en relación con el año anterior.

Entre 2006 y 2010 se invirtie-ron US$ 45,5 mlls. en la modernización de plantas.

Sucede que la producción de pescado congelado, enlatado o seco es una buena oportunidad de negocio que está siendo explorada por las empresas más grandes del sector, sobre todo cuando el consumo es aún bajo. “El mercado de CHD en el Perú es aún incipiente. Sin duda que el crecimiento de la gastronomía peruana ha sido un gran impulso para el incremento interno del consumo de pescado, lo que ha permitido llegar a 22 kilos por persona al año”, dice Elsa Galarza, de la Universidad del Pacífico. “La demanda de consumo debería seguir creciendo, aunque una seria limitante para satisfacerla es el hecho de no tener sistemas de frío ni canales de comercialización”.

Jorge Rázuri, de Maximixe, coincide con Galarza. “La pesca para CHD va a tomar más importancia. En 2010 la producción de enlatados creció 8,66%, tendencia que seguirá si se toma en cuenta que el jurel y la caballa están retornando a la costa”, dice. En tanto, durante los últimos cuatro años se han realizado importantes inversiones que suman US$ 45,5 millones en la modernización y ampliación de las plantas de conservas existentes en nuestro país. A eso se sumaron las mejoras de las flotas para CHD que alcanzaron los US$ 88 millones. De esta forma, esta corriente de pescado para el consumo humano directo se perfila como un nuevo y apetitoso pez gordo para la industria peruana.


Warning: file_get_contents(http://especiales.americaeconomia.com/web/footer_h05.html): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 404 Not Found in /srv/http/rankings/2011/500-peru/art_pesca.php on line 90